Audición de Audrey Azoulay ante el Consejo Ejecutivo de la UNESCO

El pasado miércoles 27 de abril, Audrey Azoulay, candidata a la Dirección General de la UNESCO, expuso su programa y su visión para la Organización ante el Consejo Ejecutivo.

Se ofrece a continuación la transcripción de su discurso y el vídeo de la audición :

26 de abril de 2017

Señor Presidente del Consejo Ejecutivo,
Excelencias, señoras y señores representantes de los Estados miembros del Consejo,

Es para mí un honor expresarme ante ustedes en esta instancia multilateral que impulsa, desde su creación, las ambiciones más elevadas para el mundo, basadas en el humanismo, el universalismo de las misiones y la igualdad de los Estados miembros.

I. Quiero defender una UNESCO ambiciosa, moderna y eficaz

Los desafíos a los que nos enfrentaremos no son los mismos que después de la Segunda Guerra Mundial, nuestras sociedades están cada vez más entrelazadas, son cada vez más multiculturales, multiconfesionales, las migraciones en masa alteran unos equili-brios que considerábamos fijos. Solo la UNESCO puede y debe ser el artesano del conocimiento mutuo, de la comprensión del otro, del respeto y de la posibilidad de convivir juntos. Hay que devolver a la UNESCO la centralidad que impulsa mediante sus misiones y sus valores. Hay que permitirle promover un humanismo más necesario que nunca.

La UNESCO no puede ser una organización meramente técnica a pesar de su saber hacer, sino que debe impulsar los valores. Debe volver a ser la consciencia de las Naciones Unidas, retomando las palabras fundacionales de Léon Blum, asumir plenamente todo el perímetro de sus misiones y rechazar cualquier visión reductora de su mandato.

Las causas profundas de los conflictos, de la pobreza, de las violaciones de los derechos humanos, de la destrucción del patrimonio están más relacionadas que nunca. Por lo tanto, es necesario que sea la comunidad internacional la que responda a las mismas con una visión global sobre estos desafíos, en convergencia con el sis-tema de Naciones Unidas, en colaboración con las organizaciones regionales y con las sociedades civiles.

No se debe aceptar como una situación inevitable la división de la Organización en varios temas candentes. Debe ser un lugar en el que los hombres y mujeres de buena voluntad puedan hablar en total libertad, de igual a igual, sobre temas delicados, en sus ámbitos de competencia.

Señor Presidente del Consejo Ejecutivo,
Excelencias,
Señoras y señores,

La UNESCO es el jefe de filas indiscutido para una educación de calidad para todos, y velaré por que la institución mantenga y refuerce este liderazgo.
La educación es la clave de la realización de varios objetivos de desarrollo. En lo que respecta a la educación de las niñas, se han realizado avances, pero la situación sigue sin ser satisfactoria en especial para las niñas en las zonas más desfavorecidas del África subsahariana. Una razón más para las prioridades África e Igual-dad de género.

La cultura es una fuerza para el diálogo, la cohesión social, el crecimiento económico y la creatividad. Considero que está en el centro de la misión de la UNESCO. Creo también que pasa por la cultura la resistencia ante los golpes, las guerras y los traumatismos.

Es ejemplar lo que ha hecho la UNESCO en Angkor y en Mali y quiero destacar la actuación determinante de Irina Bokova en la concienciación de la comunidad internacional y de la opinión pública. Es esta concienciación la que ha permitido que fuera aprobada con éxito la resolución histórica del Consejo de Seguridad que tuve el honor de presentar con mi homólogo italiano el mes pasado en Nueva York.

La UNESCO también tiene una experiencia en ámbitos distintos como la relación del hombre con su entorno, los recursos hídricos o los riesgos marinos. En lo que respecta a las ciencias humanas, abogaré por que revitalicen el magisterio ético que se espera de la UNESCO en el ámbito científico general.

En el ámbito de la Comunicación, me comprometo a garantizar que la UNESCO siga siendo la punta de lanza en la defensa de derechos fundamentales como la libertad de expresión y la protección de los periodistas.

En lo que respecta al presupuesto, la suspensión voluntaria de los pagos de las contri-buciones obligatorias a la organización supone un problema. Me esmeraré por valorizar, dialogando con las autoridades afectadas, los objetivos comunes que se desarrollan en la UNESCO para intentar identificar nuevas soluciones. Me esforzaré al máximo para restaurar la confianza de todos los Estados miembros y trataré con cada uno de ellos desde la igualdad.

II. Un enfoque preciso e inclusivo.

Para construir la eficacia y la confianza, la UNESCO debe desarrollar también una cultura de auditoría transparente e independiente en plazos que permitan efectuar modificaciones operativas sobre la marcha en caso de ser necesarias. Ello implica definir, para cada proyecto, unos objetivos precisos, unos indicadores sobre los resultados obtenidos y sobre los medios dedicados. Es lo que se ha empezado a hacer recientemente en la UNESCO. Hay que seguir y generalizar esta línea.

La Dirección General deberá trabajar con el Consejo Ejecutivo en la creación de una nue-va hoja de ruta basada en esta evaluación compartida de los proyectos, con indicadores y con la posibilidad de evaluar los proyectos en marcha, con el objetivo de alcanzar una UNESCO descentralizada, más flexible, moderna, adaptada a las tecnologías digitales, cercana a la realidad del terreno.

Para lograr sus objetivos, la UNESCO también debe convertirse en un foro de coordina-ción para las instituciones financieras internacionales y trabajar con las instancias regiona-les y con la sociedad civil.

La universalidad que promueve la UNESCO es indisociable del deber de solidaridad. La prioridad África está bien asentada, y me comprometo a desarrollarla aún más y a profun-dizar la colaboración con la Unión Africana y con las demás organizaciones regionales e instituciones financieras. La solidaridad también es un deber con los países menos adelantados y con los Estados insulares, que son los más amenazados por los peligros que conlleva el calentamiento global.

Financiación

Debemos diseñar juntos, con los Estados miembros, nuevos mecanismos de financiación y de colaboración en el perímetro de las misiones, incluyendo a nuevos actores que participen junto a los Estados miembros. Me implicaré personalmente para ampliar las posibi-lidades de financiación solicitando acuerdos de colaboración con industrias creadoras de cada Estado miembro.

También creo, y he trabajado ya en ello, incluyendo desde hace 10 años a los miembros del sector de internet en la financiación de la creación, que hay que trabajar en la concienciación de los nuevos actores del sector digital para que la responsabilidad corporativa se convierta en una realidad. La organización deberá desarrollar competencias profe-sionales en este ámbito a la vez que define directrices éticas para mantener la integridad de sus objetivos.

Si resulto elegida, pediré, a mi llegada, un informe sobre algunos procesos importantes, en especial sobre la contratación, las compras y los circuitos de decisión.

También quiero conocer mejor la acción de las Comisiones Nacionales, que son socios esenciales y realizan un gran trabajo para fijar nuestra actuación ante los Estados miembros.)

Señor Presidente,
Señoras y señores representantes,

III. Como mujer, por mi experiencia profesional y por mi recorrido personal, estoy plenamente convencida del papel que debe desempeñar la UNESCO en la historia del mundo que se escribe a diario.

(1) En primer lugar, creo que la igualdad de género es necesaria si queremos construir sociedades estables, abiertas y si queremos permitir y garantizar su desarrollo sostenible.

Me he comprometido plenamente, en el desempeño de mi cargo, en este sentido, tanto en mi actuación como en mis equipos. Es una prioridad transversal de la UNESCO esencial en todos sus ámbitos de competencia, como demuestra, por mencionar solo un ejemplo, la propuesta de resolución iniciada para esta 201ª reunión del Consejo Ejecutivo por Suecia (y apadrinada por Francia) sobre protección de los periodistas y en especial de las mujeres periodistas.

(2) Siempre me ha movido en mi actuación profesional la convicción de que solo la cultura y la educación pueden enfrentarse a la negación del otro, reunir donde muchos otros discursos dividen. Las personas se reúnen en torno a propuestas de artistas, incluso en los momentos de mayor sufrimiento. La dignidad de los pueblos se reconstruye tras los conflictos mediante el orgullo que suscita un patrimonio, material o inmaterial, apreciado durante siglos. La igualdad y la fraternidad se encarnan en la diversidad de las expresiones culturales. El desarrollo económico se implanta en profundidad en torno a la cultura. Viví de cerca el rechazo del odio gracias a los valores transmitidos por la cultura tras los atentados del Bataclan en París.

En el Mediterráneo, y en línea con los compromisos de la Convención de 2005, lancé un plan de diversidad cultural a través de los libros y en especial de las traducciones (puesto que con los libros no hay fronteras, parafraseando una gran tribuna de Hicham Mat-tar, autor libio, en el New York Times). Celebro el año del libro, inaugurado en Conakry.

(3) Por último, soy francesa, pero mis orígenes marroquíes me han permitido vivir la experiencia concreta del conocimiento del otro, del respeto mutuo, de una cultura milenaria en la que se reconoce la dignidad de cada uno. Porque Marruecos cuenta con una baza excepcional, recogida incluso en su Constitución, el haber sido construido sobre unas raíces múltiples. Pertenecer a las dos orillas del Mediterráneo, a caballo entre Europa y África, es una oportunidad que me ha impulsado, que me ha hecho más sensible a lo diferente y, por ende, que me ha hecho más fuerte.

Conclusión

La UNESCO se encuentra en la encrucijada.

Hoy más que nunca, es necesaria para actuar a través de sus misiones mediante la cultura, la educación, el diálogo científico, como facilitador, creador de puentes entre orillas alejadas.

Ello implica también una UNESCO más fuerte, relanzando el debate de ideas, dejando a un lado las certidumbres políticas y dando un mayor espacio a los intelectuales de todo el mundo, a los investigadores, a los artistas.

Tenemos la responsabilidad colectiva de actuar con la mayor coherencia, la mayor eficacia para cumplir el mandato que se nos ha dado en un mundo en reconstrucción, manteniéndonos fieles a sus ideales y a la vez plenamente dispuestos a enfrentarnos a los desafíos del mundo moderno, como la radicalización, la migración, los desafíos éticos del mundo digital.

Hay que devolver a la UNESCO la centralidad a la que puede y debe aspirar por sus misiones y sus valores, pero también hay que devolverle toda su visibilidad en la escena internacional. La UNESCO debe encarnar las esperanzas de las nuevas generaciones.

Muchas gracias.

Fotografías de la entrevista :

Audrey AZOULAY - France - Interviews of the candidates for the post of Director-General of UNESCO

Vídeo Youtube :

https://www.youtube.com/watch?v=vYcAYys_9qI